El Rock – Nuevo Enemigo Interno de la Derecha Sanguinaria y la Izquierda Nac&Pop.
(Abel “Caín” Posse, ex ministro de la falta de educación de Macri – 2ª y última parte) Aldo Ferreira
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“Son opiniones que tengo escritas hace 30 años”, dijo acerca del rock y la alienación juvenil, que también vinculó con la droga, como si sus añejos preconceptos fueran un buen brandy que con cada sol madura. Desde Woodstock, “el rock trajo una vinculación nefasta, anárquica en los jóvenes. Tengo un motivo personalísimo sobre esa relación”, declaró ‘Horacio Verbitsky- “El Ministro que no fue y la jactancia del fracaso”, Página/12, domingo 27 de diciembre de 2009.Cuesta convencerse que este esperpéntico gendarme de la moralidad ajena, habiendo concluído inevitablemente la inicial década del siglo XXI, continúe en el candelero siniestro de los +medias, reverberando un Estado genocida pretérito; que de no haber sido por la definición jurídica, tardía, pero real y concreta al fin, de la Ley de Servicios Audio Visuales (si bien no vigente en su total extensión, pero sancionada y promulgada ya) su abominable discurso, habría tenido una amplificación inusitada y casi imposible de neutralizar, en los nefastos grupos empresariales nacionales y multinacionales de la información, otrora visible y objetivos motores ideológicos para la instalación del “Plan sistemático de desaparición de personas” y su modelo económico agro-exportador de fines del siglo XIX (Proceso de Reorganización Nacional) desde el 24 de marzo de 1976, alcanzando su esplendor supremo durante los 90’s.
Sin embargo, no solo el Rock norteamericano o el británico sino también el criollo tuvo (¿y tiene?) que afrontar y enfrentar los misiles lanzados a su corazón rebelde desde la derecha mas criminal y de la izquierda nacionalista; en “Montoneros: La buena historia” de José Amorín, médico sanitarista y uno de los primigenios líderes de Montoneros de la columna del mítico revolucionario Sabino Navarro dice: “Y por otro lado, la jotapé: un hecho político-cultural -ligado en forma indisoluble y desde su origen a Montoneros-masivo, trasgresor, creativo, abierto, alegre y protagonizado por una parte de la generación nacida entre 1940 y 1960. Un ejemplo: mientras la mayor parte de los combatientes reprimían cualquier manifestación de libertad sexual y observaban con cierto desprecio el nacimiento del rock nacional, los jóvenes peronistas -adherentes incondicionales
De Montoneros-hacían el amor en los claustros universitarios y frecuentaban los sótanos donde imperaban Charlie García, Nebbia y Tanguito. En palabras de Horacio González: “El espíritu del ’73 se componía de un núcleo duro que suponía, y lo diré rápidamente, el recurso a las armas insurgentes. Pero había una compleja cultura moderna, un entramado diríamos hoy, en la que con multicolorido sazonamiento, convivían Piero o Marilina Ross (“para el pueblo lo que es del pueblo”) con el Frente de Liberación Homosexual, donde no era raro ver repartir volantes “camporistas” al gran poeta Néstor Perlongher… de la sumaria pero juglaresca jotapé, el saludo en ve de los efebos, el fervor de los lectores de la novela Megafón o la guerra de Marechal, las dulces chicas movilizadas con ponchos facúndicos que perfectamente podían ser las descendientes de las chicas de Oliverio Girondo”.
Tras la muerte del Presidente Perón, el 1º de julio de 1974, el drenaje sanguinolento intestinal del peronismo se hizo cada vez mas patético y escalofriante. Montoneros, la Tendencia… vs AAA (triple A), enfrentamientos éstos exponencial y objetivamente percibidos y registrados aquí en Córdoba (como en el resto del país) era el marco político-social, donde se intentaba desarrollar algún que otro intento que la cultura popular se expresara sin ningún tipo de control, ni censura ideológica (tanto de izquierda como de derecha). Por esos años, junto a otros “protocomunicadores”, colaborábamos en LRA 7 Radio Nacional Córdoba, en una audición de contenido cultural, difundiendo Rock nacional y norteamericano-inglés,programa que pasó por el éter de Nacional Córdoba por un breve lapso de tiempo, debido a los constantes cuestionamientos y presiones (desde adentro de la emisora como desde afuera de la emisora) argumentadas con un reaccionario ultraconservadurismo católico, nacionalista, ejemplo: “… que difundir Jazz, Blues o rock norteamericano o inglés era de apátridas extranjerizantes …”.
Por estos días, qué nos dice Miguel Grinber, fundamental y seguro el mas importante historiador del rock argento, que conduce Rock que me hiciste bien por Radio Nacional Bs. As.:
“Quedé en el staff periodístico de LRA, lo cual es una sensación muy rara, porque era la radio que pasaba los comunicados militares”, se ríe. “Siento que así como Gabis exorcizó el Salón Blanco de la Presidencia tocando ‘Blues del terror azul’, yo estoy exorcizando LRA con un programa de rock en la madrugada, como corresponde, en una radio que es eminentemente tanguera y folklórica, y que tiene la misma edad que yo: nació en 1937. Es como un ritual de regeneración porteña.”
‘Cristian Vitale – “Miguel Grinber y la reedición definitiva de Cómo Vino La Mano”, Página/12 – sábado 31 de mayo de 2008.
A esta altura, en la gran pantalla LCD del espacio-tiempo del siglo XXI, las imágenes se suceden con vértigo irrefrenable; y da toda la impresión que en LRA 7 radio Nacional córdoba (radio pública sostenida por los impuestos que le llueven por la cabeza al Pueblo trabajador, en blanco o en negro…, da igual…) de tal circunstancia universal, pareciera que aún no han sido “purificados democráticamente” por el exorcismo, del cual alude Grinber, ya que la forma de difusión del Rock criollo, por ejemplo, tiene mas que ver con la idolatría vacua de la adolescencia, que con un desarrollo mas consciente de formas culturales mas complejas y que sin ningún lugar a dudas, se aproximan a la definición de grinber, “… el rock está casi muerto…”. Y está “casi muerto” justamente por la famélica consistencia de una presunta consciencia rock de sus responsables, bien apegados al posmoderno concepto de la “muerte de las ideologías”, en donde nada vale nada y todo vale todo.
* “Casi la totalidad de la música ‘joven’, hoy multiorganizada y multipropalada en nombre del ‘rock nacional’, impresiona como un polifacético jingle apuntado solamente a la venta de gaseosas, cerveza, indumentaria y teléfonos celulares. Se fomenta la idolatría. No se procura la lucidez, ni la transformación social. Ya en 1973, conexo a su obra magna, Artaud, Luis Alberto Spinetta había expresado: ‘Denuncio a los representantes y productores en general, y a los merodeadores de éstos sin excepción, por indefinición ideológica y especulación comercial’.” * Miguel Grinber, Prólogo de Cómo vino la mano, 4ª edición frag. 2008.
Estos posmodernos “difusores” del rock criollo de la “radio pública”, habrán leído alguna vez la carta de Claudio Gabis publicada en 1980? Y que tanto picor (en la región peri-anal) produjo cuando el rock argento estaba soterrado, no tan solo por la dictadura genocida cívico-militar sino también por la inmensa mayoría de la sociedad argentina.
“Una vez más, los Señores del sonido se desentienden olímpicamente del contenido de sus productos y de la calidad de sus producidos. Esto no es general, existen aquí y allá bichos raros, preocupados por mantener viva la llama de un arte humano, de una música que apunte a lo alto, de artistas que lo sean verdaderamente, osadamente. Pero la mayoría de los titiriteros es mediocre, sorda, sin ningún tipo de lirismo, ni mucho menos de filosofía. Son meros fabricantes de chorizos”.
* Fragmento de la “Carta a los músicos de 1980”, de Claudio Gabis, incluida en Cómo vino la mano de Miguel Grinber.
Para no insistir con eso del rock nacional, podría afirmar que solo se trata de una especie de “nueva canción nacional” y que en algunos escasos momentos de la historia reciente, expresó mas o menos de manera coherente aquello de la consigna lennoniana: “haga el amor, no la guerra” y que tanta adversión provocaba por aquellos años 70’s a la juventud universitaria y obrera revolucionaria: “La izquierda veía al rock como un hecho burgués capitalista y decadente, y la derecha como ateo y destructor de los valores occidentales” explica Javier Martínez, ex líder fundador de Manal.
Para no quedarse atrás en la crítica a la juventud revolucionaria de los 70’s, el pseudo-anarko Miguel Cantilo en su libro “¡Chau Loco!” sostiene: “No había que discutir, como en la facultad, tampoco había discursos parafraseados de libros ni complicaciones intelectuales”.
Los que sí eluden (cual gambeta maradoniana) “complicaciones intelectuales”, asimismo a libros, a debates histórico-nacional, son nitidamente los “bisoños” divulgadores del rock criollo; están tan higienizadas sus mentes y sus consciencias (producto de la himnopedia del establishment de los +medias) que se puede vislumbrar inequívocamente su aparente convicción, que el advenimiento del rock rioplatense se debe exclusivamente por estas latitudes pampeanas, con el “anfetaminizado” Fito Pae o el oxigenado Baglietto…, sin considerar tan si quiera que la mismísima dictadura genocida, que paradojalmente había tomado la medida de prohibir la difusión del rock norteamericano e inglés (complaciendo, quizá, tanto a la derecha ultramontana como a la intransigente izquierda nacionalista) convocó a los empresarios-productores: Pity Yñurigarro, Alberto Ohanian y Daniel Grinbank, quienes convencieron a casi toda la oscurecida escena del rock argento, para ese engendro pseudo-cultural-solidario: Festival de la Solidaridad Latinoamericana, el 16 de mayo de 1982 y que contó con la digna y lúcida negativa a concurrir de Virus; sin profundizar mucho y nada aquí, se puede decir que ni un solo peso recaudado llegó hasta los combatientes malvineros.
‘Durante un festival en Catamarca en apoyo a unos campesinos que les querían sacar las tierras, Spinetta también dijo “me cago en el rock”: … Y es así, porque el rock fue expropiado por los intereses masivos, las corporaciones discográficas, los grandes productores y los vendedores de gaseosa, cerveza y teléfonos celulares, que están promoviendo todo lo que el rock fundacionalmente combatió: la masificación, la idolatría y el consumismo.
Miguel Grinber, edición definitiva de cómo vino la mano, 2008.
En este 30 de diciembre de 2009, al igual que Luis Alberto Spinetta, “me cago en el rock…”, no solo por lo que elabora Walter Benjamín: “… la reproducción industrial de la obra de arte, hace perder el valor artístico de la misma …”, sino también porque es necesario, ineludiblemente solidarizarse una vez mas, con los familiares de los muertos y con ellos también (un crimen masivo de Estado mas, por su lacerante corrupción y de la voracidad patológica de los industriales del rock criollo) además de los sobrevivientes de Cromañon, 30 de diciembre de 2004.
¡VADE RETRO! Abel “Caín” posse…!
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